Javier Font, presidente de CERMI, explicó que ni Esperanza Aguirre ni uno solo de sus consejeros afirmaron la asistencia al acto. La mayoría de políticos se han excusado por problemas de agenda. Como Aguirre, que ha disculpado su no asistencia por encontrarse en Santiago de Compostela en la presentación de “un buitre leonado o un águila”.
El comité afirma que “cuando fueron invitados todos se mostraron encantados, pero cuando les llamamos para confirmar su asistencia es cuando empezaron a poner problemas de agenda”.
Entre los invitados se encontraban, además de Aguirre, Ignacio González, vicepresidente y consejero de Cultura, Francisco Granados, Consejero de Presidencia, Antonio Beteta, consejero de Economía y Hacienda, José Ignacio Echeverría, consejero de Transportes, Lucía Fígar, consejera de Educación, Ana Isabel Mariño, consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Javier Fernández-Lasquetty, consejero de Sanidad, Paloma Adrados, consejera de Empleo, Engracia Hidalgo, consejera de Familia.
También a la presidenta Elvira Rodríguez, al portavoz del grupo popular, David Pérez, del grupo socialista, Maru Menéndez, y de Izquierda Unida, Gregorio Gordo.
CERMI concluye que “salvo honrosas excepciones, la política da la espalda a la discapacidad”. Se está valorando volver a convocar el tour en tiempos electorales, suponiendo que en estas fechas tendrá mejor acogida.
De momento, ha convocado a los medios de comunicación para hablar de éste y de otros aspectos relacionados con la situación de las personas con discapacidad en la región. El objetivo del tour era que los políticos comprobaran sobre el terreno las dificultades con que se encuentran las personas con discapacidad en su día a día en la calle.
El CERMI había invitado a participar en esta iniciativa, además de a Aguirre y a consejeros del Gobierno regional, a diputados de los distintos grupos parlamentarios representados en la Asamblea de Madrid y a los miembros de la Comisión de Políticas Integrales sobre Discapacidad.
Todos ellos debían moverse en silla de ruedas o sin visión, y "vivir, en definitiva, lo que viven las personas que sufren las barreras de comunicación a través de un itinerario por las calles de la capital", señala el CERMI. |